lunes, 13 de diciembre de 2010

EL DUELO

3. Amistades Peligrosas

Era temprano, Marisel preparaba el desayuno mientras Rosario se vestía.

Rosario, ya me voy, recuerda que hoy tengo una entrevista para un nuevo trabajo. No te olvides de hacer el aseo y lavar los platos.

Parezco empleada domestica, oye ¿cuando visitaremos a tu amigo?

¿Que amigo?

El rubio de ojos verdes.

Ah, te refieres a Cristian, no se, ¿por qué?

Es simpatico.

Apenas lo conoces, para mi que te gusto.

No, como se te ocurre... ¿cuantos años tiene?

Si te gustan mayores no hay problema, en dos semanas más o menos cumplirá veintidos, pero no se si a él le guste una niña de dieciseis, además recuerda que esta comprometido... bueno me voy antes que se me haga tarde.

Después que se fue Marisel, Rosario puso música y mientras lavaba los platos sus pensamientos volaban hacia Cristian, pensando si algún día tendría oportunidad.

En esos momentos Marcelo esperaba la visita de Miguel, o mejor dicho de Rob. A Marcelo le gustaba la poesía y la actuación, Rob había prometido llevarle unos libros en los que Marcelo estaba interesado, luego desidieron salir a almorzar fuera de casa, en el camino se encontraron con Orlando, un amigo de Marcelo que se dirigía hacia el trabajo de su padre a llevarle unos papeles y ofreció encaminarlos.

Orlando recuerda pasar por mi casa este fin de semana, vamos a planificar la fiesta de cumpleaños de mi hermano, al parecer Johanna tiene un buen plan .

Si prefiero que ella decida, el año pasado costo mucho que se le pasara el enojo después de las odaliscas que contrataste y que según tú no sabias que a mitad del baile hacían un toples.

De veras no sabia.- Marcelo se mostro taimado, mientras Orlando y Rob se reian, mientras el primero le relataba los detalles al segundo.

Imaginate Miguel, todos quedaron con los ojos como plato, Marcelo estaba rojo hasta las orejas y Johanna parecia una olla a presión, bueno acá los dejo.- Se despidieron de Orlando y este prosiguió su camino, ellos buscaron un lugar para almorzar.

Marisel llegó a su entrevista, el trabajo consistía en reportear para una revista, era muy importante para ella seguir avanzando en su carrera profesional. Todo resulto muy bien, mejor de lo que esperaba y fue contratada inmediatamente.

Muy bien señorita, desde la próxima semana la espero en el horaio normal, yo soy el jefe de esta área, el jueves y viernes tendrá con Susana la coordinadora una capacitación.

Muchas gracias, estoy segura que verá los frutos de mi trabajo.- estaba tan contenta, que impulsivamente se dio la vuelta para salir, sin fijarse que alguien venía entrando, el choque fue inevitable.

Tenga más cuidado.- alegaba Marisel desde el suelo.

Hola hijo.

¿Hijo?.- repitió confundida mirando al recien llegado y luego a su jefe.

Lo siento.- dijo arrepentida y levantándose, la cara de esa persona le parecía familiar pero en una situación tan penosa no pudo recordar quien era.

No se como contratas empleados tan incompetentes.

Prefiero no responder por respeto, con permiso don Gabriel, me retiro.- Marisel salió rápidamente de allí y solo pensaba en lo altanero y engreído del tipo.

Hijo, no me parece que trates asi a los empleados, debes ser más cortes con la gente, no fuiste capaz de ayudar a levantarce a esa joven.

Lo que no entiendo es como aceptas que te contesten de una manera tan insolente.

Bueno, necesitamos personal con algo de carácter.

Bueno, no sigamos discutiendo tonterías, aquí estan los papeles y las fotos que me pediste.

Te lo agradezco mucho, ¿Cómo estuvo la celebración de noviazgo de Cristian?

Bien, bastante formal.

Y tú hijo ¿cuando te comprometerás con alguna joven?

No lo se, puede que me gusten algunas pero nada importante, ya sabes que mi ultimo pololeo me colmo la paciencia, prefiero no tener nada formal por ahora.

Espero que la mujer que encuentres sea trabajadora y no una holgazana que mantengas con dinero y sirvientas.

Tú pareces muy apurado por que encuentre a alguien, bueno ya me voy.- Le dio un abrazo .- nos vemos en casa.- cuando Orlando salió los ojos de su padre se llenaron de lágrimas.

Ese fin de semana se hizo la reunión para planificar la fiesta de cumpleaños de Cristian, estaban algunos amigos de siempre, y otros nuevos. Rob sin pensarlo fue invitado, Marcelo se sentía seguro en su compañía y encontraba que tenía buenas ideas, esto afirmaba su confianza de que todo saldría tal como se lo había propuesto. Marisel casi sufre un infarto al ver al hijo de su jefe alli, ahora recordaba, lo había visto un par de veces antes, era amigo de Cristian, lo había conocido en el instituto, Marisel nunca había tratado con él.

¡Tú aquí!.- preguntó sorprendido Orlando.

Sí, no te extrañes, quizá me conoces de nombre, soy Marisel.

Me parece increible que tú seas Marisel, ¿por qué no te vi antes?

No me gusta asistir a las grandes fiestas y el año pasado estuve enferma el cumpleaños de Cristian .

No puedo creer que soportaré tu compañía.

Quien dijo que iba a acompañarte.

Marisel se había propuesto ser lo más pesada posible con él, le caia pesimo. Todos se sentaron y la primera en tomar la palabra fue Johanna:

La idea es que todos hagan algo, Orlando me gustaría mucho que la fiesta fuera en la playa y como se que tu tienes casa en Algarrobo, quisiera pedirtela.

Por mi parte no hay problema, pero también tengo casa en zapallar, no preferirías esa, es más grande.

No, se que Cristian tiene recuerdos de niñez en Algarrobo, por eso quiero llevarle alli. Carolina y Rafale, ustedes se encargarán de la comida y los tragos, Felipe y Rodrigo de la ambientación y la música, Natalia, Camilo y Orlando les pediré que lleven a la gente a la casa durante la mañana para que este todo listo para cuando lleguemos. Marcelo, Miguel y Marisel, elegiran la torta . ¿Alguna duda?.

Si, ¿Tú que haras?.- preguntó Felipe.

Lo más dificil, convencer a Cristian que no haga una fiesta y que nos vayamos solos a la playa.

No creo que te resulte tan dificil.- dijo Camilo y todos rieron.

Cuando termino la reunión y comenzaban a irse, Rob pidió a Johanna su telefono para hablar sobre los detalles de la fiesta.

Cuando Marisel llego a su casa, le conto a su prima todo lo que estaban planeando y le pregunto a su prima si le gustaría ir.

No se, yo no soy amiga de Cristian.

Pero yo si y tú eres mi prima.

Esta bien, gracias por invitarme.

El día lunes Marisel llegó muy temprano a su trabajo, en su primera semana logró familiarizarse con el lugar, las personas y el tipo de trabajo. El sábado fue junto a Marcelo y a Miguel a encargar la torta para el fin de semana siguiente.

Marisel te parece que el decorado sean condones.- preguntó Marcelo.

Que asco, crees que alguien comerá torta decorada así, no se me ocurre aún la decoración, todo lo que se que la torta favorita de Cristian es la de panqueque de naranja.

Pienso que en la decoración podemos ocupar un auto antiguo, modelo a escala y que di felicidades el resto de la torta.

¿Y tu crees que le gustará Miguel?

Claro que si, le fascinan los autos antiguos.

Finalmente Marisel y Marcelo estuvieron de acuerdo en lo dicho por Micguel. A Marisel no le dejo de dar vueltas una idea en la cabeza, Miguel parecía conocer mucho a Cristian y ser un amigo de toda la vida, ella nunca olvidaba un rostro, pero más que eso, las actitudes de cada persona y sabía que a Miguel lo conocía de otro lado, pero ¡ de donde!.

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