
Inocencia tus labios
gotas de azúcar rozando mis manos
deshojaste la pueril flor,
gajos abiertos de dolor
mirada ausente,
la recuerdas en tu lecho de muerte.
temes el juicio que vendrá.
recordando el perfume celestial
tus manos ahogando su llanto
una mueca rigida
pudo cambiar la risa por dolor
Alguna vez papá te nombro
una dulce caricia te regalo
pero su delantal trizado
sigue cubriéndose de olvido
como el rosal que cubre su tumba
que todos desconocen
pero que nunca pudo florecer.
2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario